Secuelas graves de la NFL

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La mayor parte de los deportistas de alto rendimiento pueden desarrollar algún problema físico a largo plazo debido al enrome desgaste al que se someten durante su carrera. En deportes de contacto el riesgo es mayor, y es incluso más grande entre ex jugadores de la NFL.

Los jugadores que a lo largo de su carrera sufren un mayor número de traumatismos por contacto corrnen el riesgo de desarrollar demencia, parkinson o cualquier otra enfermedad neurodegenerativa, además de lesiones crónicas en las articulaciones.

Las siguientes son las secuelas más graves a las que se puede enfrentar un exjugador de la NFL.

Conmociones: Lesión cerebral traumática generada por golpes o sacudidas recibidos en la cabeza y ocasiona cambios en el funcionamiento del cerebro. Normalmente se registran con los golpes de casco con casco o de hombro con casco.

Lesiones en cabeza, rodillas y tobillos: Los jugadores de la NFL registran este tipo de lesiones con más frecuencia cuando juegan en pasto artificial. Es común que se presenten daños en el ligamento anterior cruzado (LAC), un tipo de lesión que tiene un mayor grado de éxito en la recuperación cuando se trata con Proloterapia que cuando se trata con una cirugía invasiva.

Alzheimer o demencia: Los jugadores de futbol americano, sobre todo los que juegan en la posición de corredor, son cuatro veces más propensos a desarrollar Alzheimer o demencia debido a los fuertes golpes que deben soportar.

Encefalopatía Traumática Crónica: Esta enfermedad del cerebro asociada con las conmociones cerebrales, afecta el estado de ánimo de los jugadores, así como su memoria.

Esclerosis Laterial Amiotrófica: Los jugadores de la NFL son tres veces más propensos a padecer enfermedades neurodegenerativas como la ALS.

Parkinson: Se presenta en ex jugadores de americano con temblor y sacudidas corporales; daños al hablar, caminar o mover las manos.

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